Niñas y niños de Ñirehuao y Arroyo El Gato realizan visita guiada al hábitat del Ñandú

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La visita se realizó en el contexto del proyecto Manejo Sustentable de la Tierra, con profesionales del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente.

Durante la primera semana de noviembre alumnos y alumnas de las escuelas Valle de la Luna de Ñirehuao y Arroyo El Gato, participaron de una visita guiada hacia el hábitat del Ñandú, ave que en la región vive solo en Valle Chacabuco en Cochrane, y en el mismo Ñirehuao camino a la frontera con Argentina.

De esta manera cerca de medio centenar de alumnos visitaron este hábitat estepario acompañados con profesionales de la Seremi del Medio Ambiente y del proyecto Manejo Sustentable de la Tierra, MST.

José Luis Pérez, coordinador del programa MST Aysén relevó la importancia de conocer el territorio donde se vive y valorarlo como patrimonio natural del sector. “Esta actividad fue muy importante porque continuamos relevando la importancia de vivir en el sector de Ñirehuao, la importancia que tienen los ecosistemas de la estepa patagónica en la región, y también para que a través de los niños, las familias del sector valoren las riquezas naturales de su territorio, que es muy importante.

Durante esta actividad las niñas y niños pudieron conocer el hábitat del ñandú, el ecosistema donde viven, conocer las plantas, avistar fauna asociada del sector como flamencos, zorros, taguas, cóndores y otros, además de recibir charlas donde se explicó cómo se alimentan, cómo se reproducen, y la etapa actual en la que viven que es de anidación.

Gonzalo Mix, profesor de Historia y Ciencias en el colegio Valle de la Luna de Ñirehuao, profundizó en la generación de la conciencia medioambiental en las niñas y niños. “Me parece una instancia súper importante de generación y concientización de espacios, cercanos a los estudiantes, con respecto al cuidado de la naturaleza. Que entiendan que no es solo una presentación de las especies de flora y fauna por que sí. Sino que tienen una lógica en el cuidado de la naturaleza, que cumplen una función y que los cambios lo afectan en todo su entorno”.

Mix valoró esta actividad como parte complementaria del trabajo que realizan en el aula, señalando que “hemos hecho un trabajo relevante en el trabajo de las ciencias, pero esa bajada que se genera en la visita a su mismo terreno, en el conocimiento de las especies que tienen aquí cercanas, a pesar de que hayan crecido escuchándola o viéndola, siempre hay algo que aprender y que puede desencadenar un nuevo conocimiento en ellos a través de estas visitas.

Dentro de las instituciones participantes, Carol Alvarado, profesional de la Seremi del Medio Ambiente, destacó la importancia de trabajar con la comunidad temas de educación ambiental. “Cuando se trabaja con especies en problemas de conservación es vital el involucramiento de la comunidad y de los actores claves del territorio, siendo la educación ambiental fundamental en este trabajo. Así las poblaciones locales y la comunidad en general comprenden las problemáticas de la especie y pueden ser parte de la solución” precisó.

Desde el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, Hernaldo Saldivia explicó que a los niños se les enseñó “en forma atractiva, interactiva y lúdica, la importancia de no cazar los Ñandú y no retirarles los huevos, que es una de las costumbres habituales en nuestra región, porque se piensa que no se hace daño a este enorme capital medioambiental de nuestra zona”.

Para finalizar, cabe recordar que el proyecto MST, es un proyecto piloto de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV), donde trabajan de manera conjunta profesionales de INDAP, CONAF, SAG, INIA, INFOR y Ministerio de Medio Ambiente.